Bowers & Wilkins y Neva Multiview, les garantizan una experiencia cinematográfica total en su hogar.

La grabación perfecta de música, añade tan poco como sea posible a la ejecución original: idealmente, debe poder oír la voz del artista o el instrumento en su forma pura original, como si estuviese realmente aquí en la sala tocando especialmente para usted.
Por contraste, cada sonido que se oye en una película es un truco. Nadie ha colocado nunca micrófonos junto a una explosión nuclear y la ha grabado. Nadie ha grabado nunca un rugido del T-Rex, el crujido de un barco de pasajeros cuando se parte en dos o el rugido de una nave espacial cuando aúlla cerca de su oído. Estos son sonidos imaginados, diseñados para crear una experiencia sonora convincente y emocionante que aumenta la experiencia de la sala de cine; pero no son reales

De hecho, cada sonido en una banda sonora cinematográfica se genera después de que se haya acabado la película. El diálogo es regrabado en un estudio, se introduce la música y se añaden entonces los efectos de sonido, escogidos de entre una gran variedad de fuentes de audio, algunas de las cuales pueden ser bastante inusuales. Por ejemplo, pueden utilizarse sonidos biológicos – de ballenas especialmente – para ayudar a reforzar efectos de graves profundos en explosiones, mientras que el sonido del Titanic rompiéndose en dos se creó utilizando un triturador de coches de hormigón accionado por gravedad y algunas placas de cubierta sólida.
El arte del diseñador de sonidos está también restringido por la necesidad de preservar el elemento más crucial de la banda sonora de la película, el diálogo. A la mayoría de los directores no les gusta que sus guiones queden oscurecidos en una confusión sonora y están preparados para aprobar algunos trucos sonoros bastante inusuales para preservar la claridad.

Esta distinción es importante, porque ayuda a entender mejor como funciona un sistema de Cine en Casa. A diferencia de la alta fidelidad, aquí no se trata de trasladar la realidad: aquí se trata de crearla, o cualquier versión de la misma que el director esté intentando reproducir. Para ello, los mejores sistemas deben engañarle haciéndole creer que está sentado en una sala de cine, disfrutando de la experiencia de entretenimiento a la que se somete en la misma medida en la que estaría en el entorno real.

Por Mercè Vila del Gabinete de Estudios Audiovisuales de Neva Multiview
Fuente Original: Gentileza de Bowers & Wilkins